3/31/09




En la historia del erotismo el papel que cumplió la religión cristiana fue el de condenarlo. En la medida en que el cristianismo dominó el mundo trató de liberarlo del erotismo.
Pero tratando de extraer el resultado final es evidente que nos confundimos.
En cierto sentido el cristianismo fue favorable al mundo del trabajo. Valoriza el trabajo a expensas del placer. Es cierto que hizo del paraíso el reino de la satisfacción inmediata, al mismo tiempo que eterna... Pero lo hizo como el último resultado de un esfuerzo.
El cristianismo es, en cierto sentido, un lazo de unión que hacía del resultado futuro del esfuerzo —del esfuerzo, en primer lugar, del mundo antiguo— el preludio de un mundo del trabajo.
Vimos que en el interior del mundo antiguo, cada día más el objetivo de la religión fue la vida de ultratumba, que otorgaba el valor supremo al resultado último y se lo quitaba al instante. Pero el cristianismo insiste: al goce del instante no le deja sino un sentido de culpabilidad en relación con el resultado último. En la perspectiva del cristiano el erotismo comprometía o, al menos, retardaba el resultado final.
Pero esta tendencia tuvo su contraparte; era mediante la condena que el cristiano lograba el valor ardiente.

Georges Bataille


O livro aqui

3 coisos:

Ana said...

Sobre cristianismo e erotismo, vou comentar com uma citação de Madame Bovary de que me lembrei ao ler aqui o Bataille. É o momento em que Emma está prestes a morrer: «O padre ergueu-se para pegar no crucifixo; então ela estendeu o pescoço, como quem tem sede, e, colando os lábios ao corpo do Homem-Deus, depôs nele, com toda a sua força expirante, o maior beijo de amor que jamais dera.»

manuel said...

Sexo, amor e morte...

O cristianismo é a religião mais carnal...

Sobre o assunto também é interessante o livro do Umberto Eco sobre a arte na Idade Média.

E o volume 4 do História da Sexualidade do Foucault ia chamar-se "Os arrependimentos da carne"...

A Madame Bovary continua a ser um livro interessante. Aliás, acho que é cada vez mais actual...

manuel said...

Esqueci-me de dizer que essa passagem do livro encaixa perfeitamente na ideia do Bataille!